SENDERISMO POR GALAPAGAR
III – Camino de los Enebrales.
Itinerario: Pq. Lineal, Cno. de los Enebrales, Colada de Suertes Nuevas.
Visitaremos: Calzada Romana, Enebros, Dehesa del Congosto.
Duración: 3 horas.
Dificultad: Baja.
Distancia:
Salimos de Galapagar, con dirección al Parque Lineal, visitando la Calzada Romana, frente al IES Cañada Real y junto al vivero, y el puente de El Toril, sobre la Ctra de Guadarrama. Cruzamos la circunvalación, para subir con dirección al Cementerio nuevo, por la margen derecha de la carretera (senda), con mejores vistas, sobre Galapagar, la Dehesa del Congosto y los Enebrales. Al llegar a la altura del cementerio, lo dejamos a nuestra izquierda y nos introducimos en la calleja de los Enebrales, hace pocos años muy bonita y relajante, ya que se puede decir que casi no tenemos pendientes que caminar (actualmente muy deteriorada).A ambos lados, bonitos prados de encinas, con reses bravas a nuestra izquierda.
Continuamos el paseo y enseguida se estrecha la calleja, nos encontramos en lo alto una caseta registro del CYII, a la derecha del camino, (esta zona está bastante deteriorada) por las obras en su día del Canal y por las perdidas de agua, aunque ganamos en vistas sobre la zona de El Guijo, la Sierra al fondo y el Depósito de Agua a nuestros pies. A nuestra derecha, finca muy espesa de vegetación y que pertenece a la parte trasera de la Urbanización Bellavista. Pasado el Depósito y según vamos descendiendo, podemos ver el deterioro producido en el camino por las obras de la canalización de aguas, habiendo desaparecido la vegetación, a pesar del ancho del camino. Algo más lejos, las Urbanizaciones del Pocillo y San Antonio, El Parque de la Coruña y el Polígono Industrial P-29 y ya en lo más lejano, las cumbres más altas del Guadarrama, y según las fechas, pueden estar manchadas de blanco por la nieve.
En este descenso, ya bastante monótono, aunque en los prados de las orillas, podremos ver algunas vacas para carne. Llegamos a las zonas urbanizadas y el camino se hace perpendicular a nuestro sentido del paseo. El que va hacia la derecha y a unos 200 metros nos lleva a la Carretera Vieja de Villalba y por la izquierda, nos lleva hacia la carretera de Guadarrama, que es la que nosotros seguiremos. A nuestra derecha viviendas unifamiliares y a la izquierda, hermosa finca de prados. Al finalizar estarecta, sale una calleja con dirección a Villalba, pero nosotros seguimos por el camino que gira por la izquierda, muy ancho y deteriorado por el paso de camiones, pronto nos encontrarnos con la carretera de Guadarrama, giramos con dirección a Galapagar y frente a nosotros la Urbanización El Guijo. Caminamos por la orilla izquierda de la carretera, que se nos va estrechando, hasta encontrarnos metidos en una senda muy estrecha, por la que circulamos entre la tapia del prado y la carretera, antes de desaparecer ésta, cruzamos a la orilla derecha, para caminar junto a la entrada de esta urbanización (precaución, porque compartimos la calzada con los coches) y una vez rebasada y algo más adelante y en la otra orilla, vemos la entrada a una calleja (Cordel de Suertes Nuevas), cruzamos la Ctra y la seguimos, algo deteriorada con pequeños barrancos, producidos por el correr del agua de lluvia. Empezamos a subirla, viendo los restos de escombros y otros, miramos al frente, buscando los árboles y además de éstos nos encontramos con torres del tendido eléctrico, que nos van a irindicando el camino, a los cuales ya también estamos habituados (el pequeño tendido, nos acompañará compartiendo la calleja, hasta el Cementerio).
Nos acercamos al roquedo que tenemos a nuestra derecha y sentamos admiramos el paisaje de la Dehesa del Congosto, podremos comprobar que sólo por esto merece el esfuerzo del paseo.
Pasado un pequeño repecho (tercera columna), nuevamente la calleja va tomando forma y aunque se va estrechando nuevamente, no lo hace hasta llegar a la siguiente columna. Por aquí la calleja ya viene a medir entre 15 y 20 metros de ancho y si nos asomamos al pequeño alto de piedras que encontramos a nuestra derecha y miramos dentro de la finca, podremos observar entre las rocas, los bonitos ejemplares de enebros con muchísimos años, sobre su tronco.
A ambos lados del camino, fincas de ganado vacuno en prados muy bien conservados.
Pronto vemos una curva a la izquierda en el camino y unas piedras delante que nos impiden ver lo que hay a continuación. Nos subimos a estas rocas (sin ningún problema) y vemos que la calleja se abre, descubriendo, aunque bastante camuflado entre las encinas, el Cementerio Nuevo, aquí el camino se divide y tomamos la bifurcación de nuestra derecha que nos lleva a su entrada.
Nuevamente buscamos el camino que trajimos en la venida y de esta forma deshacemos el camino hasta llegar nuevamente al pueblo.
Galapagar, 15 de julio de 2009.
Fdo: Severiano González.
http://www.elguadarramista.com
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